jueves, 16 de julio de 2015

pánico

Imaginad que estáis en el peor de las situaciones, aquella en la que, en algún momento de vuestra vida sintierais verdadero terror, por ejemplo, un incendio, o abandonado en alta mar, o recubierto de arañas grandes y peludas recorriendo vuestro cuerpo.

Bien, estáis en situación? Ahora imaginaros que mientras vosotros gritáis con verdadero pavor, esperando que alguien os rescate, que alguna persona venga a sacaros de ese agujero de terror en el que os habéis visto envueltos, lo único que vuestros sentidos reciben, mermados por el pánico, son las carcajadas de varias personas a tu alrededor intentando convencerte de que lo que estás viviendo no es tan malo, que te tranquilices, que no pasa nada, no llores, mientras se ríen jajajaj aaaaaaajajajajaj pero entre risas mas arañas te echan encima, mas te acercan al fuego...

Que tortura verdad? Quien en su sano juicio pudiera realizar semejante barbarie? Acaso estoy hablando de torturas en la prisión ilegal de Guantánamo, allí donde los derechos humanos parecen no llegar, o tal vez estemos hablando de algún hospicio psiquiatrico recóndito de las montañas de Corea del Norte, donde... bueno allí no llega nada.

Pues nada de eso, os hablo de una niña en la playa con sus dos abuelas, hoy, como no me puedo bañar por estar bastante destrozado, fiebre y tal, me he quedado realizando apoyo logístico desde la orilla a mi mujer mientras jugaba en el agua con los dos peques, una infección de garganta me ha dejado en dique seco toda la semana y lo que me queda.

De repente mi sentido arácnido-paternal ha saltado al escuchar un llanto de verdadero pánico, cuando he mirado he visto una niña que no quería estar en el agua, con unos manguitos que no quería ponerse y subida a un flotador a modo de embarcación, donde no quería estar, no vamos a entrar en la extrema seguridad que le hace sentir a la pobre dicha embarcación, pero la batalla había comenzado, al parecer una de las dos abuelas quería conseguir la primicia de que su nieta se bañara sin miedo en el agua y para ello han utilizado tremendas artes entre las cuales se encontraban, mojarle con un cubo para ver si dejaba de llorar, decirle que "pepita o fulanica no llora", mira el abuelo como se baña, mira aquí debajo no pasa nada...

PERO COÑO!!!!!! Si me apuesto los cinco dedos de mi pie derecho a que cualquiera de esas personas, adultas, le tienen miedo a una piedra con algas!!!!! Como pueden pretender que la niña no le coja miedo al agua!!! 

En fin, que yo no soy nadie, que no tengo ni idea de nada o de casi nada, pero si se que yo pasaba mucho miedo cuando el agua no era transparente como la de una botella de agua mineral, recuero que tardé años en enamorarme perdidamente de los fondos marinos llegando a pasar un verano entero mas tiempo metido en el agua que fuera, pero jamás olvidaré cuando una vez me caí en una piscina, la gente se reía, mis padres mas bien disimulaban las ganas de matar a quien me había tirado y os puedo asegurar que nunca olvidaré ese pánico, así que por favor, no será mas fácil dejar a la niña que vaya tanteando y experimentando con el agua poco a poco por el amor de los Dioses del Olympo?

Ya digo que no soy nadie para dar lecciones de nada, pero me ha chocado y quería compartirlo para ver si así evito que alguien provoque en algún niño un verdadero odio y pánico al mar.


Saludos.
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