miércoles, 22 de julio de 2015

Chris Froome supervitaminado.

La sombra del dopaje, como siempre de un tiempo a esta parte, sobrevuela el pelotón internacional llegando a convertir el noble deporte del ciclismo en un mero espectáculo no apto para ilusos y soñadores, de manera que lleva a todo apasionado del mismo a pensar que nos encontramos ante un evento de la talla del Pressing Catch, lo que no es menospreciable por supuesto.

Pero, me surge una duda, cuando y como podría limpiar su imagen el ciclismo? Pues mire usted, no lo se. Encima a ello habría que sumarle el simple hecho de que de tanto en cuanto aparece un fuera de serie cuyo rendimiento parece fuera de lo común y entonces que? Hablamos de que es fuera de lo común o hablamos de que se mete algo que los demás no tienen?

Pongamos el ejemplo del señor Froome, quien con un brillante movimiento estratégico, apoyado en un estado de formal descomunal, abatió a casi todos sus rivales en los últimos kilómetros del primer final en alto del Tour de Francia, resultando que fruto de dicho ataque solo tiene que remitirse a aguantar las embestidas de sus caninos enemigos en la batalla por el amarillo en los Campos Elíseos. Cabe la posibilidad de que nos encontremos ante un portento de la naturaleza? Tiremos de google.

Chris Froome, nació en Nairobi ya que sus padres (originarios de la ciudad de Brighton), se habían trasladado allí por motivos laborales. En Kenia, comenzó a practicar ciclismo en la modalidad de mountain bike. A los 15 años, se fue a vivir con su familia a Johannesburgo (Sudáfrica), donde comenzó a practicar el ciclismo en ruta. En 2006 y 2007, representó a Kenia en los Campeonatos del Mundo sub-23. En mayo de 2008, adoptó la nacionalidad británica, la de sus padres y abuelos.

Comenzó su carrera profesional en el modesto equipo Team Konica Minolta, en el año 2007. En Sudáfrica entrenaba regularmente con Robert Hunter, quién le vio buenas cualidades y recomendó su contratación al Barloworld. En el mes de septiembre, fichó por el equipo británico para la temporada 2008.1 A finales de año, fue seleccionado por el equipo del Reino Unido para los Campeonatos del Mundo celebrados en la localidad italiana de Varese, una vez se nacionalizó británico en el mes de mayo de ese mismo año.

En el año 2010 fichó por el equipo británico Sky Professional Cycling Team.

Como?? Y ya está??


Chris Froome ha anunciado que "por fin" ha vencido a la esquistosomiasis, una enfermedad que le ha acompañado durante los últimos cuatro años, tal y como lo ha confirmado un análisis realizado en su último viaje a Kenia, "la primera vez que dio negativa" desde que se lo diagnosticaran en 2009.

"Por fin estoy libre de la esquistosomiasis, esa enfermedad debilitante que me acompañó durante los últimos cuatro años. Me hice una prueba cuando volví de Kenia recientemente y es la primera vez que dio negativa desde que me la diagnosticaran en 2009", afirmó en una entrevista concedida al diario inglés The Independent.

Para el ciclista británico, ganadordel Tour de Francia 2013, se trata de una noticia "fantásticapara él", ya que el hecho de que los resultados hayan salido negativos quiere decir que la enfermedad, también conocida comobilharziasis, ha desaparecido y, por consiguiente, que no deberápreocuparse más de ella.

"He estado yendo cada seis meses durante los dos últimos años y la resultados siempre han sido positivos. Cuando me lo diagnosticaron por primera vez, los médicos que me dijeron que el virus podía llevar en mi sistema por lo menos dos años, aunque podría haber estado más tiempo, como cinco o seis", agregó.


Dicha enfermedad, según wikipedia,  la Esquistosmiasis se trata con un medicamento denominado Praziquantel del que casualmente, en un artículo encontrado por ahí en la red, se dice lo siguiente:


Respecto a Froome se ha dicho que tiene que someterse a tratamiento y revisiones, algo que Del Pozo matiza desde su experiencia. «No es raro que diga que tiene que hacer controles cada cierto tiempo para ver si está bien, pero no debe requerir tratamiento crónico», afirma. Y otra aclaración, ésta relacionada con las dudas sobre la posible conexión entre el tratamiento y el aumento en el rendimiento del corredor keniano. «A veces, el fármaco destruye el parásito y se liberan proteínas que causan reacción inflamatoria, por eso se le une un ciclo de corticoides, pero de manera limitada. Sólo unos días, lo cual no aumenta el rendimiento», dice.


A ver, que yo no estoy diciendo que el chico se dope, pero claro, que casualidad, igual que muchos otros que en su carrera, han padecido algún tipo de enfermedad que les ha llevado a necesitar cierto tratamiento, y si no me creéis investigad un poco.

Lo malo de todo esto es que el ciclismo profesional, en lugar de ser practicado por luchadores de honor, dignos de ser protagonistas de las más épicas batallas libradas en el asfalto, único y verdadero juez del rendimiento de cada uno de ellos, es practicado por personas ansiosas de gloria no merecida que recurren a los ofrecimientos que los magnates del negocio de la “pela” les ponen en bandeja para elegir entre seguir o volverse a su casa con una mano delante y otra detrás.

Para mi siguen siendo verdaderos fenómenos, sobre todo esos que lo dan todo en una etapa para poder entrar en meta chupándose el dedo en homenaje a su futuro hijo o hija.

Y termino diciendo que el ciclismo, desde mi punto de vista, seguirá siendo un deporte épico, precioso, espectacular, como pocos los haya, prefiero seguir siendo un pobre iluso fantasioso que disfruta viendo como se dejan hasta la última gota de energía de su cuerpo, aunque esa energía no sea del todo limpia.


Y vosotros que opináis? 

Saludos. 











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