lunes, 11 de mayo de 2015

El motor que nos mueve

Este fin de semana, por suerte he podido disfrutar de varios momentos que una vez vividos, cuando llegas los asimilas y procesas, de ellos obtienes cantidad de información, es una manía que tengo, no se si será buena o mala, pero tengo la necesidad de sentarme todas las noches en la soledad de nuestro salón, en casi total oscuridad, mientras todas las chicas de mi casa duermen, para repasar todos los acontecimientos que he vivido, pero esta vez he aprendido mas de lo que me pensaba.

He aprendido que la vida es excesiva, estúpida e refrescantemente breve como la sensación de frescor de una gota de lluvia impactando en tu cara, algo muy corto e intenso que si no estás atento a ello lo dejarás pasar y jamás será la misma gota.

Y porque? Pues tan sencillo como que, normalmente cuando mi mujer trabaja me quedo yo con nuestra hija, así lo decidimos, queríamos pasar cuanto mas tiempo con ella mejor, digamos que es algo que aprendimos de la suerte que corrieron nuestros currantes padres, el mio el pobre, tuvo que sufrir meses sin verme, en fin, a lo que voy, pues este sábado me dedique a observarla con todos mis sentidos y aprendes, aprendes tanto de ellos que en ocasiones pienso que en vez de evolucionar a mas con los años, vamos para atrás, un palo, una hormiga, una planta, lo saludaba todo mientras paseaba a sus hermanas de cuatro patas, una gaviota, papá! Gaviota!! Que razón existe para perder la ilusión en algo tan maravilloso como lo es una hormiga, pensadlo bien, solo es una hormiga si, pero joder, es que son impresionantes si las observas con los ojos de un niño.

El domingo fui a ver el IV Triatlon Bahía de Portman, con muy buenos amigos y lo que me fascinó es que, lo que realmente mueve a esa gente no es ganar, realmente ellos saben que esa victoria es efímera, que somos aficionados, hasta el segundo clasificado, un portento como lo es el señor Eduardo Chordá lo sabe, pero aún así lo dan todo, les apasiona ir al máximo, pero no solo los tope gama, la gente del pelotón lo dan todo, he visto a Yolanda Caspe pararse por avería y tras repararla subirse en la bici y seguir sufriendo...o mejor dicho disfrutando como una niña, ni que decir tiene del señor Ricardo Marin, al que no tengo el honor de conocer pero si de admirar, alguien del que desconozco su historia pero verlo en un triatlon es suficiente, cualquier otro muy posiblemente no se hubiera levantado de sus cenizas como lo ha hecho el, repito que no conozco su historia pero hay algo tan evidente como que le falta una pierna y estaba repitiendo un triatlon y no uno fácil, mi respeto es absoluto.
https://www.facebook.com/Fotografia2xjavi
Foto cortesía de https://www.facebook.com/Fotografia2xjavi



Pero una de las cosas que me llevó a pensar en que lo único que nos mueve es la motivación es el hecho de sentir lo que estaban sintiendo mis amigos desde el público, los escuchaba animar como si fueran ellos mismos los que estaban allí corriendo, eso es pasión, eso son horas de entreno gracias a esa pasión, de otra manera no lo entiendo, no animas así por quedar bien o solo por amistad, animas así porque sabes lo que conlleva estar ahí, luchando, sea por el puesto que sea, estás ahí y eso ya es loable.

Me intoxiqué de esa pasión hasta el punto de plantearme que es lo que me mueve a mi y me pude dar cuenta que deportivamente hablando me siento vacío ultimamente, a veces siento envidia de esa pasión que ellos sienten, en ocasiones creo que la he olvidado, pero luego me junto con ellos, veo un vídeo o leo un artículo y me comienza a hervir la sangre, pero lo bonito es que da igual con lo que sea, deporte, estudios, amor, vida... todo es movido por el mismo motor, la pasión por lo que haces.

Gracias a esa pasión, puede sacrificar horas, miles de horas de poder hacer millones de cosas que no sean pedalear y si no que se lo digan al señor Fulgen, lo vi montar en bici hace unos años y ahora no monta en bici, ahora lo que hace es a veces bajarse y andar con los viandantes, el resto del tiempo está pedaleando, siempre, llueva, truene, da igual, el sale y a dar pedales, no se cansa y siempre nos avisa, es consciente de que no le aguantamos el ritmo pero el sigue con la ilusión de salir con su grupeta de siempre, aún cuando se queda a escasos segundos del primer clasificado un crack exprofesional, total nada, eso no tiene mas explicaciones que eso, pasión y punto, enhorabuena tío y las que te quedan máquina!


Como decían no solo de deporte se trata esto, después del triatlon estuve viendo a mi cuñado tocar con su grupo, Los Malas Influencias, la música, ese mundo desconocido para un servidor y al que le tengo máximo respeto, supongo que por no tener ni idea jajajajaj pero me encanta ver a esa gente tocar como si fuera la primera vez en cada uno de los conciertos que hacen desde hace, no se, 10 años? 20? no lo se pero seguro que muchos y aunque la vida le ha dado golpes, le da y le seguirá dando golpes, el, ellos, siguen ahí, tocando como si fuera la primera vez, como si mañana fuera el fin y eso...


No tiene otro nombre, es el motor que nos mueve y se llama pasión.












Y que hacer cuando la pierdes? pues sentarte y analizar la situación, ver vídeos como este, que se te caiga la lagrimilla y te des cuenta de que joder! Dos días y vamos gastando el primero ya! Que no está la cosa para ahogar pasiones, que hay que dejarse llevar por el instinto, que nunca nos va a fallar y que tenemos que ser niños, siempre! Luchar por lo nuestro y por lo que nos mantiene vivos, aunque solo sea leer libros o ver películas de animación, si es lo que te gusta... revienta la vida!!!!!!




Publicar un comentario