martes, 16 de agosto de 2011

12 horas nocturnas Mundobici Cartagena (Continuación)

Al llegar a la zona de descanso, me encuentro con los compañeros de equipo de mi cuñado,en sus caras se podía apreciar como el cansancio hacía mella, no hay que olvidar que la noche pesa,al hecho de ir agotado por el intenso esfuerzo, hay que sumarle el sueño que te invade cuando paras a descansar y ellos siendo un equipo de tres decidieron hacer una vuelta cada uno, lo que implica que en el mejor de los casos, cada uno de ellos descansa un mínimo de 50 minutos y un máximo, en el caso de ellos, de 60 minutos, dado que su ritmo era de 25 a 30 minutos por vuelta, ritmo brutal, pero mas brutal era la espera con sueño y en sus rostros se reflejaba, el sueño es peligroso compañero. Pues una vez allí, tal y como relaté en el post anterior, llegaba para descansar un rato, no sin antes informarme de mi posición, seguía a una vuelta, por momentos me dieron ganas de salir otra vez pero pensé he hice lo correcto, comer y descansar, estuve prácticamente una media hora cuarenta minutos sentado, comiendo y bebiendo bien, incluida una barrita mágica con cafeína, lo cual a las cuatro de la mañana se considera bastante apropiado ¿no crees? tras ese periodo de tiempo sin levantarme de una silla, me pongo en pie a comprobar como está la máquina, al parecer todo correcto, recargo bidones y salgo pitando. Las piernas responden perfectamente, me incorporo y meto una arrancada en la primera zona de camino llano, un bonito y sinuoso camino que te lleva hasta la primera subida, ahí es donde sabré si he descansado bien o no, lo cual afortunadamente es cierto, iba perfectamente,en ese momento, no recuerdo hora exacta, decidí ir hasta el final, jugarme todo a una carta, no iba a parar hasta el final, adelanto a gente de mi categoría, creo que solo quedamos esos dos locos, otro que va primero y yo, hago cálculos mentales, bajo los efectos de la "no-glucosa" y llego a la conclusión de que he de sacarles una vuelta a los dos que acabo de adelantar, ni una palabra mas, aprieto los dientes y sigo pedaleando y de repente esa sensación, la rueda trasera cimbrea, blanda, por momentos pierde aire, me paro e intento arreglarlo pero me cuesta un infierno, no tengo fuerza en las manos, no encuentro los desmontables, justo en ese instante aparece una moto de la organización ofreciendo ayuda, reparando el pinchazo me adelantan los dos corredores que me preceden, mi enfado es mayúsculo, terminamos la reparación y salgo disparado, Dani desde la moto me mira perplejo, vamos a la par moto y ciclista hasta las zonas complicadas para la moto.
Momentos después, a dos o tres kilómetros, adelanto a un corredor de mi categoría, pinchado, le pregunto si necesita algo pero no es necesaria mi ayuda dado que la moto llega instantes después. Llego a la línea de meta, paso como alma en pena, las cinco y media de la mañana, escucho exclamar a los jueces, con un tono de sorpresa al verme pasar, para mis adentros pienso solo en que estoy a un apretón de hacer podio, he llegado tarde, me sacaban casi 40 minutos y estoy a punto de hacer podio! la siguiente vuelta fue la mejor, me encontré con un grupo de corredores por equipos, estuvimos juntos media vuelta, unas veces tiraba yo otras ellos, pero mis piernas solo aguantaron un par de subidas.
Tras esa subida, me gustaría deciros que recuerdo como sprinté hasta el final remontando espectacularmente la carrera pero no, realmente no recuerdo mucho, solo pasar por donde estaba el equipo de mi cuñado y tirar el camelbak, Luis Egea de lejos me gritó ¡No pares! mi cuñado y su equipo me animaron a muerte, pero de la última vuelta solo recuerdo una cosa, el amanecer, la libertad de ver el camino entero, ver salir el sol en estado casi agónico hace que percibas las cosas de otra manera, mas intensamente se podría decir, en fin, fue una vuelta muy dura, ya no me quedaba nada, pedaleaba con el corazón, con raza como dicen algunos.

Ya en meta paro dado que solo restan poco mas de veinte minutos para las ocho de la mañana, así que la carrera para mi ha terminado, no tengo ni idea de cuantas vueltas he dado, hasta el momento de la entrega de premios no sabía nada, momento en el que me comunican que estoy empatado a vueltas con el tercero el cual entró antes que yo en meta lo que con estas reglas implica su vitoria frente a mi.

La carrera es muy dura pero dos días después ya puedo decir que la repetiría, es posible hacerlo mejor, se disfruta de muchas horas encima de la bici y si te organizas puedes tener opción a podio, pero no todo se trata de ganar, a veces hay otras sensaciones que te aportan mucho mas que una victoria.

Un saludo a todos y gracias por la organización, no faltó de nada y se lo curraron un montón, toda la noche en vela viendo ciclistas pasar, tiene que ser durísimo.

Publicar un comentario